Síntomas de un alternador averiado y cuándo cambiarlo

El alternador es el encargado de producir la electricidad del coche con el motor en marcha y de recargar la batería. Cuando empieza a fallar, el coche sigue funcionando un rato con lo que queda en la batería, y por eso muchas veces se cambia la batería sin necesidad. Estos son los síntomas que apuntan al alternador.
Síntomas más habituales
- Testigo de batería encendido en el cuadro con el motor arrancado. Es el aviso más claro: indica que el sistema no está cargando como debe.
- Luces que bajan de intensidad al ralentí y suben al acelerar, o faros que parpadean.
- Batería que se descarga en pocos días aunque sea nueva.
- Fallos eléctricos al azar: elevalunas lentos, radio que se reinicia, testigos que se encienden sin motivo.
- Ruido de roce o zumbido en la zona de la correa de accesorios, que suele venir de los rodamientos o de la polea.
- Olor a goma quemada, si la correa patina sobre una polea agarrotada.
Cómo comprobarlo con un polímetro
No hace falta ser mecánico. Con un polímetro en la escala de 20 V de corriente continua:
- Motor parado: mide entre los bornes de la batería. Una batería sana y cargada da alrededor de 12,4 a 12,7 V.
- Motor arrancado al ralentí: la lectura debe subir hasta unos 13,8 a 14,5 V.
- Con consumos encendidos (luces, luneta térmica, ventilador): la tensión debe mantenerse por encima de 13,5 V aproximadamente.
Si con el motor en marcha la tensión no sube de la que tenía parado, el alternador no carga. Si sube por encima de 15 V, falla el regulador y puede dañar la batería y la electrónica. Los coches modernos con gestión inteligente de carga pueden mostrar valores más bajos en algunos momentos, así que ante la duda conviene una comprobación en taller.
Antes de culpar al alternador
Descarta lo sencillo:
- Correa de accesorios floja, agrietada o con el tensor en mal estado.
- Bornes de batería sulfatados o flojos.
- Cable de masa del motor o cable de carga en mal estado.
- Batería agotada por edad: una batería con una celda dañada no retiene la carga aunque el alternador funcione.
¿Reparar o cambiar?
Un alternador se puede reparar cambiando escobillas, regulador o rodamientos, pero la mano de obra hace que no siempre compense. Montar un alternador de segunda mano en buen estado suele ser la solución más económica, sobre todo en coches con unos años.
Qué mirar al comprar un alternador de desguace
No todos los alternadores de un mismo modelo son iguales. Compara estos datos con los de tu pieza:
- Referencia de la etiqueta, tanto la de la marca del coche como la del fabricante (Bosch, Valeo, Denso...). Si no sabes localizarla, tienes una guía sobre dónde encontrar la referencia OEM.
- Amperaje: viene indicado en la etiqueta (por ejemplo, 90 A, 120 A o 150 A). Un coche con climatizador y mucho equipamiento monta alternadores más potentes; no conviene poner uno de menos amperios.
- Tipo de polea: fija o de rueda libre, y el número de canales de la correa.
- Conector: número de pines y forma.
- Posición de los anclajes.
En CampaOnline cada alternador se anuncia con fotos reales de la unidad y su referencia, para que puedas comparar la etiqueta con la tuya. Puedes ver los disponibles buscando alternador o entrando en la categoría de electricidad y electrónica.
Al montarlo
- Desconecta el borne negativo de la batería antes de empezar.
- Aprovecha para revisar la correa y el tensor: si están gastados, es el momento de cambiarlos.
- Carga bien la batería antes de arrancar. Un alternador no está pensado para recuperar una batería totalmente descargada y sufre si se le exige.
En resumen
Testigo de batería, luces débiles y batería que no aguanta son los avisos típicos. Un polímetro te confirma el diagnóstico en dos minutos. Si toca cambiarlo, un alternador de desguace con la misma referencia y amperaje es una reparación fiable, con 12 meses de garantía legal si compras como particular. Si no encuentras el de tu coche, te lo buscamos.
